Las noticias falsas o fake news pueden considerarse una auténtica lacra tanto por su amplia presencia en Internet como por las implicaciones que muchas de ellas han tenido, incluso, en el desarrollo de la vida política, social y económica. No hablamos solamente de la particular inquina que el presidente Donald Trump profesa a muchos medios de comunicación, sino de casos confirmados como la intromisión en procesos electorales de varios países europeos. Frente a esta situación, algunos analistas creen que el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) podría poner coto a la difusión de noticias falsas.

Por supuesto, antes de lanzar un programa con el cometido de filtrar las fake news conviene precisar qué noticias entrarían dentro de esta clasificación. Esencialmente, se trataría de contenidos que incluyen información manipulada, o directamente falsa, con el propósito de provocar una determinada reacción de la audiencia. No entrarían en esa categoría los artículos de opinión, por ejemplo, puesto que estos tienen una clara finalidad persuasiva. Pero, tratándose de algo tan difícil de esclarecer incluso para la razón humana, ¿cómo podría la IA ocuparse de este cometido?

Por difícil que resulte de entender, los sistemas de IA han cosechado excelentes resultados en las pruebas realizadas al respecto. Gracias a una serie de algoritmos, los sistemas en cuestión son capaces de relacionar todos los elementos que aparecen en la noticia y confirmar si se trata o no de información veraz. El porcentaje de éxito no es absoluto, lógicamente, pero sí que es superior al cosechado por observadores humanos. Así, el sistema de IA acertó en el 76% de los casos, mientras que los analistas humanos lo hicieron el 70% de las veces. En cualquier caso, para que la herramienta sea válida tendrá que afinar un poco más su análisis.

La expresión clave para entender el procedimiento seguido por la IA es “procesamiento de lenguaje natural”, puesto que buena parte de las fake news presentan estructuras léxico-gramaticales enrevesadas y su contenido no siempre resulta coherente. En definitiva, todo apunta a que los sistemas de IA serán capaces a no mucho tardar de distinguir las noticias falsas con un porcentaje muy alto de aciertos. Esto podría cambiar radicalmente la gestión de redes sociales como Facebook, a las que se ha acusado de permitir que se propaguen desinformaciones con fines políticos.

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