2018 fue un año ciertamente atípico para la economía mundial. A la conclusión de 2017, la mayoría de indicadores anticipan un ejercicio plácido tanto para las empresas como para los inversores. Sin embargo, los numerosos focos de inestabilidad a nivel político y social no tardaron en afectar a la marcha de economía. Es por ello que muchos se temen que 2019 siga una senda similar. Con todo, la mayoría de CEOs de las grandes compañías norteamericanas no consideran que el principal riesgo para sus negocios sea una hipotética recesión.

De acuerdo con un estudio elaborado por Conference Board y del que se ha hecho eco el portal Fortune, la principal preocupación de los CEOs estadounidenses es la ciberseguridad. En segunda posición se encontraría la entrada de nuevos competidores (sin especificar si se trata de rivales nacionales o foráneos), mientras que el temor a una grave recesión económica ocupa el tercer escalón. Esta fotografía contrasta considerablemente con las impresiones de los altos directivos de otros continentes. En Japón, China y Latinoamérica, los responsables de las empresas ven una posible recesión su principal desafío. En Europa, esta es la segunda mayor preocupación.

¿En qué se apoyan los CEOs de Estados Unidos para conceder tamaña importancia a la ciberseguridad? Esencialmente, a la evidencia empírica. Los últimos años han sido críticos para la seguridad digital de las compañías, habiéndose multiplicado las acciones de los hackers. Basta recordar casos tan sonados como los de Marriott, Facebook, Equifax o Uber para comprender esta suerte de psicosis que se ha instalado en la élite empresarial norteamericana. A estos ataques específicos cabe añadir las grandes amenazas en general que pueblan la red, con técnicas delictivas cada vez más sofisticadas y difíciles de prevenir.

Evidentemente, la posibilidad de que la economía de Estados Unidos comience a enfriarse tras uno de los periodos de expansión interrumpida más prolongados de la historia está sobre la mesa. No obstante, incluso este escenario sería más fácilmente superable para las grandes firmas que un ciberataque de especial intensidad. Al fin y al cabo, todos sabemos cómo se desarrolla una recesión y, en cualquier caso, no se espera que esta, en caso de producirse, sea particularmente grave. No podemos decir lo mismo de un ataque cibernético.

¿Hacen bien los CEOs en preocuparse tanto por la ciberseguridad? Descúbrelo en nuestras próximas publicaciones.