La Oficina Europea de Policía, más conocida como Europol, es el órgano responsable de combatir las actividades delictivas en la Unión Europea. Se trata de una institución supranacional que trabaja gracias a la colaboración de los diferentes cuerpos policiales de los socios comunitarios. El último informe que Europol ha dedicado a la ciberdelincuencia en la UE pone de manifiesto los crecientes riesgos a que están expuestos los internautas. Estas serían las principales amenazas cibernéticas.

 

Ransomware y el fantasma de WannaCry

Algunos países europeos, caso de Alemania o España, se contaron entre los más afectados por la acción de WannaCry, el ciberataque más intenso hasta la fecha. Se trataba de un ransomware, esto es, un programa malicioso que impide a los usuarios acceder a sus archivos, exigiendo un pago para su liberación. Europol cree que este tipo de ataques irán a más en los próximos años y considera que las empresas deberían invertir mucho más en blindarse frente a ellos.

 

DDoS, un ataque económico… para los hackers

Los ataques de negación de servicio o DDoS son muy fáciles de materializar para los hackers. Su uso se asocia principalmente con sabotajes, ya que los dispositivos afectados quedan inutilizados durante cierto tiempo (ocasionalmente, de manera definitiva). Los ataques DDoS son ya el segundo delito cibernético más frecuente, siendo solamente superado por el ransomware.

 

Cryptojacking, una amenaza de última hora

Los hackers dedican mucho tiempo a desarrollar nuevas formas de ejecutar sus acciones y el Cryptojacking sería una de sus técnicas más recientes. Su uso ha aumentado en paralelo con el desarrollo de las criptomonedas, ya que este ciberataque va destinado a conseguir más divisas virtuales. Para ello, parasita el dispositivo afectado y aprovecha sus recursos para descargar criptomonedas, desarrollando así un trabajo ilegal de minería de monedas digitales. Es muy difícil de detectar.

 

Phishing, cuando alguien actúa delictivamente en nuestro nombre

Fue una de las primeras amenazas que saltaron a la palestra con el desarrollo de Internet y sigue plenamente vigente. El Phishing o suplantación de la identidad es una técnica delictiva que trata de conseguir que los usuarios faciliten información personal o confidencial. Sería el caso, por ejemplo, de los correos electrónicos supuestamente enviados por nuestro proveedor de servicios informáticos pero que en realidad han sido remitidos por hackers.

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