El dinero es miedoso por definición. No recordamos exactamente quién acuñó esta expresión pero difícilmente podría resultar más precisa. Con esta premisa, no resulta sorprendente que la ciberseguridad se haya convertido en uno de los mercados más apetecibles para los inversores. Por supuesto, todas las propuestas que van llegando en este ámbito no son igualmente atractivas. La mayor parte de las inversiones se concentran en los proyectos de las grandes compañías de ciberseguridad, incluyendo ambiciosas operaciones empresariales. Sin duda, nos encontramos ante uno de los mercados actuales con mayor potencial de crecimiento.

 

Toda esta reflexión ha cobrado especial interés a raíz de la compra de Duo Security por parte de Cisco, una operación que se ha cerrado con el desembolso de 2.350 millones de dólares. Duo Security ha logrado grandes avances en el campo de la validación de la identidad de los usuarios, con aplicaciones específicas para las empresas. Es precisamente la dificultad de garantizar accesos seguros a los servidores y las redes de las compañías lo que ha llevado a Cisco a apostar tan firmemente por este proyecto. Recordemos que el coste de los accesos no autorizados es abrumador para las compañías.

 

La compra de Duo Security no será, desde luego, el último movimiento en el sector. Las grandes corporaciones siguen muy de cerca los progresos de firmas como RSA Security o LogMeIn, especializadas también en la comprobación de la identidad de los usuarios. Esta necesidad se observa igualmente en empresas punteras en sus respectivos sectores. A comienzos del presente año, Facebook adquirió Confirm.io para implementar en sus propios servicios los avanzados sistemas de autentificación que había desarrollado esta firma, incluyendo los cada vez más populares análisis biométricos.

 

La lista de firmas mundialmente conocidas que han acometido operaciones similares es larga, con Google o Microsoft como presentes en ella. No hablamos solamente de sistemas de validación de identidad sino de ciberseguridad en el sentido más amplio del término. En este sentido, las pequeñas empresas (y no tan pequeñas) que ofrecen servicios integrales de ciberseguridad han crecido como la espuma en los últimos años. Ello se debe a que muchas compañías de gran tamaño encuentran más eficiente delegar este complejo apartado de su negocio que tratar de asumirlo con recursos propios.

 

Otra parcela que está recibiendo generosas inversiones es la detección de riesgos potenciales en la red. O, si se prefiere, la anticipación a las amenazas del mañana, algo que tiene toda la lógica del mundo porque no hay mejor protección que la prevención. Tenable o Qualys han obtenido buenos resultados creando escudos frente a riesgos cambiantes, gracias, fundamentalmente, al desarrollo de la conocida como inteligencia cibernéticas. Con semejantes mimbres, no sorprende que muchos agentes vean en este campo una inversión segura.

 

La ciberseguridad ocupa un peso creciente en la preocupación de las empresas y en este blog conocerás las últimas novedades.